Escolapios

La Orden Religiosa de las Escuelas Pías, fundada en el siglo XVII por S. José de Calasanz (1557-1648) tiene como pilar principal la educación de calidad para niños y jóvenes, con especial atención en los más pobres y desamparados. Su obra educativa ha trascendido en el tiempo con el lema: “Piedad y Letras”, que hoy podemos traducir como “fe y cultura”.

Actualmente, presentes en 36 países de 4 continentes, con 126.000 estudiantes, 3 universidades, 189 colegios,128 parroquias,1328 religiosos y 419 obras de educación solidaria.

“S. José de Calasanz, declarado en 1948 por el Papa Pío XII “Patrono Universal de todas las escuelas populares cristianas del mundo”, tiene la gloria de haber abierto en 1597 “la primera escuela pública popular gratuita en Europa” (Von Pastor). Proclamó el derecho a la educación de todos los niños y luchó por ello, siendo perseguido por este motivo. Pero tuvo un rotundo éxito en su propósito pues respondió a los retos y necesidades de su época.”

En ese mismo año (1948), inician labores los Padres Escolapios en Colombia (Socorro-Santander). Tras 70 años de trabajo continuo y presencia en cuatro ciudades colombianas, se han graduado cerca de 15.000 bachilleres, hombres y mujeres de bien, quienes dan fe de la labor adelantada, pues se destacan en diferentes profesiones y disciplinas, respondiendo a su verdadera vocación.

Sin embargo, la ola de violencia desatada tras el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948, hace desistir a los escolapios de proyectar su obra en el Socorro, más no de permanecer en nuestra tierra y dirigen sus pasos a Bogotá y Medellín.

En 1949 abre sus puertas el Colegio Calasanz Bogotá, un año más tarde le sigue el Colegio Calasanz Medellín, en 1953 el Colegio Calasanz Cúcuta y en 1960 el Colegio Calasanz Pereira.

Atendiendo los principios fundacionales, los escolapios lideran dos colegios sociales: San José de Calasanz (Rincón-Suba) y el Colegio Buenavista IED mediante el modelo de administración educativa (hasta 2016 CED Calasanz en concesión distrital)

Actualmente son 6000 estudiantes colombianos, que bajo el sello CALASANZ, ocupan los primeros lugares en sus regiones, en las diferentes pruebas académicas que se aplican y se forman integralmente para construir un mundo mejor, “pues la sociedad puede avanzar solo si educa a todos sus miembros, sin discriminación alguna, especialmente los niños.”

En razón a lo anterior, paralelamente, cada colegio lidera obras solidarias, que se gestionan a través de la Fundación Educativa Calasanz, creada en 2005 con este propósito, y cuya actividad meritoria es la educación como verdadero motor de transformación social.

La dedicación, entrega, coherencia y compromiso con el cierre de brechas, que los padres Escolapios imprimen hoy a su labor diaria, honran la frase de Calasanz (Año 1621): “La buena educación de los jóvenes es, en verdad, el ministerio más digno, el más noble, el de mayor mérito, el más beneficioso, el más útil, el más necesario, el más natural, el más razonable, el más grato, el más atractivo y el más glorioso.” Y es y será un ejemplo a seguir en bien de esta y futuras generaciones.